viernes, septiembre 13, 2013

Sala Blanca

Fueron varias esferas de cristal que salieron por el viejo hueco de la instalación eléctrica. Una rosada, otra celeste, tres blancas.  Giraban por la habitación. Adentro de ellas, luces brillantísimas. Un pequeño pony, marrón y blanco, caminaba por el porta sueros. Esta cosa metálica, colgada paralela al techo. Una vuelta. Dos vueltas. Tres vueltas por cinco pesos, como cuando era niña. Un pony de verdad,  de verdad, de verdad! …. tan pequeñito que cabía en las manos. 
Los reflejos en el vidrio: a un lado y otro, gigantes cabezas  que custodiaban Rapa Nui.

Oh! las voces!, ¿¡mis amigos están cantando?! …"estas son las mañanitas, que cantaba el rey David!"…¿Dónde están? ¿Es mi cumpleaños hoy? ¿Es hora de visita, ahora? ¿Por qué vienen cantando?

El pony se va  y vienen las arañas. Sus patas negras caminan por los tubos. No hay que temer  a las arañas. Son solo arañas. Vienen a visitarme  desde la selva. En la selva hay magia y ellas vienen a recordarmelo. Una magia que limpia  a las personas de sí mismas. De todos los sí mismos, que tenemos dentro.

¡Corro, corro, socorro! soy un mono prehistórico asustado! Un mono que no es mono, un mono que entiende. Un mono huyendo para poder seguir siendo libre y siendo mono.

El cuerpo empapado. Inmóvil. Cubierto con una sábana blanca.

Solo los ojos localmente ven, derecha izquierda; izquierda derecha. Derecha, arriba; arriba derecha.
Alguien entra y coloca otro tubo de morfina.

martes, octubre 04, 2011

Campanario

Los velos gaseosos me envuelven en la tarde.
Camino por esta calle con mi paso de siempre.
Camino sobre este polvo que conoce hasta mis uñas.
Voy pisando la tierra roja, que mastiqué tantas veces.
Camino y lentamente, llego aquí, al campanario.
El mismo campanario, dónde anoche encerré tu sombra.

He dejado de llorar por el fin de los misterios.
Lavo mi ropa. Escupo.
Con mi saliva me declaro inocente.

miércoles, julio 27, 2011

viernes, julio 08, 2011

...





My heart still feels
the softness
of your smile.


 

martes, junio 28, 2011

Tibia


En ésta apenas tibia

mañana del invierno,
nacen como agua
desde mí,
los versos claros.

Pretérita figura
sin alas ni colmillos.
Enigma enmudecido,
sombra y luz
del mismo lado.

viernes, enero 07, 2011

Haiku



sencillamente
entre esta multitud
alguien me verá

viernes, noviembre 12, 2010

Una mujer enana


Era una mujer enana, la que anoche corria por el jardín. Escapaba despavorida de la primavera. Dobló en la esquina dónde esta el sauce llorón y evitó también el cuento de otro verano.

Era una mujer enana y apretaba en la mano un cardo.

miércoles, noviembre 10, 2010

Sebastián

Cuando Sebastián despertó a media mañana, le nació el convencimiento de una idea: Una parte de él, era Leo; otra era Tomás, otra era yo. Partes de él andan viviendo en todos.

Yo sólo podía decir algo: en contrapartida una parte de Leo, de Tomás, de mí, viven en él. Al final como al principio, todos compartimos piezas de un mosaico que nos iguala y del que nunca podremos escapar.

Rinconada. Jujuy. Argentina



sábado, octubre 16, 2010

Días de guerra II

Todos los días de guerra son oscuros.
Estos cuchillos van cortando desde adentro hacia fuera. Son punzada y agonía.

Grita secamente, pero el alarido no encuentra al eco. No puede morir ahora, una parte de la tierra le pertenece y él pertenece a una parte de la tierra. Desde arriba los Dioses hacen predicciones, apuestas. En la carne cortada, conoce la sangre. Sabe ahora que esta hecho de vida roja.

Corre, desesperadamente, mientras la memoria se llena de cosas. Las piernas se debilitan hasta quedar flojas y cae. Profunda levedad. Ojos abiertos. Silencioso observa el ardor del metal que lo atraviesa. El frío, el calor del metal invadiendo su cuerpo. Resiste. Ha hecho lo que tenía que hacer. Este fue el tiempo en que le toco existir.

El otro, el enemigo, se acerca. Viene cobardemente, aprovechando una ventaja cualquiera; levantando desde el último metro una lanza, que sin piedad le entierra, otra vez, ferozmente en el vientre. Se retuerce. El dolor máximo escala en sus pupilas. Ofuscación. Descanso.

Vencido, desparramado en el suelo. Pequeños segundos que respiran de a poco. Rápido como la sombra, el enemigo eterno, bando contrario, huye. Escapa para no voltear. ¿Quién queda? Queda él, viendo la figurita que grita su victoria en el polvo. Tatuaje en la retina del alma, que por fin mira, ve al otro partir y en esa última imagen, lo perdona.

Dicen que el odio, nacido de la injusticia, hace a los guerreros invencibles, pero que el amor, hace a los humanos eternos.

Yo no sé, si todos lo días de guerra, son inútiles.



miércoles, septiembre 22, 2010

Haiku




(Intimidades:
trae la primavera
nuevas sonrisas)

martes, septiembre 21, 2010

El Sueño II

Después de tantas noches de soñar con camiones y con accidentes, con ollas y con tomates, soñó con él.
Soñó con su abrazo y con su amor. Un amor que había olvidado por alguna amnesia de esas que nos regala la vida, sin que uno le pida nada.

Soñó con él y los pájaros. Soñó con él y el viento.
Soñó con el silencio inmenso que los entendía siempre, los unía sin preguntas, y a veces sin respuestas.

Soñó con sus ojos grandes, con su pelo que olía a cielo, con su risa a campanario.

Soñó con él ... y todavía las mariposas, le aletean enloquecidas en el pecho.
De "Reconstrucciones" 1996

viernes, septiembre 17, 2010

Tinta

Que se abran
de una vez,
estas ventanas
y diluyan
en la tinta,
mis tristezas.

domingo, septiembre 05, 2010

Olor a humo


Olor a humo
tenía tu cuerpo;
recuerdo de
distancias chimeneas.

domingo, agosto 22, 2010

Otro cuerpo


Sabía que sólo tenía que soportar el silencio y la soledad. Los dolores habían empezado y crecían poco a poco.

Solo quedaba la resistencia y quietud de la vieja cama.
La sábana mojada de sudor y la sensación cada vez más fría.

Sintió el desgarro en el vientre y dio un grito.
Se le cortó la carne y salió abruptamente, la primera mano izquierda. Mas fina. Mas blanca que violácea... Cubierta de esa sustancia pegajosa.

Después salieron, desde dentro de sí misma, otros pies más pequeños (casi sin peso, ni valor); enredados a ellos nació la segunda mano izquierda, más violácea que blanca.

Y vio los senos de mujer, el sexo de mujer y la misma figura de mujer, parió. El mismo cuello que soportaba ahora este mismo rostro pero diferente. Un rostro igual al de antes pero más limpio, con ojos más grandes que se esforzaban por mantenerse abiertos. Los dedos largos que se estiraban, reconociendo la superficie. Las rodillas aún dobladas, sin experiencias, ni recuerdos. Los codos sin culpas ni rencores. El aliento sin juicio. Las pequeñas orejas auto-paridas.

Fecundada por sí misma, sin llanto y sin ombligo.

No había sangre.

La cama dejó de temblar y por fin abandonó ella, el cascarón viejo y cansado, y mudó su alma, nueva también al nuevo cuerpo que dejaba ya, de arrastrarse.

(De "Cuentos Neuróticos", Cusco. 2003)

sábado, junio 05, 2010

Guardianes. Pequeño homenaje.



Un guardián es un guardián
porque resiste
el dolor
el martirio
la embestida
dos segundos
más que tú.



(y en esos dos segundos
otros cientos
cruzan puentes
nadan ríos
abren puertas
y salvan
otra vez
sus vidas)


A un año de la masacre. Pequeño homenaje a los caídos en Bagua.

domingo, febrero 14, 2010

El reggaeton de la Naranja

Por tu media artrosis
media neurosis
media crueldad
media lealtad;

tu media indulgencia
media convalescencia
media ternura
media presencia

por tu media verdad
media austeridad
media caricia
media respuesta,

es que fuiste amor,
-de veras-
sólo,
una media naranja.

domingo, enero 24, 2010

Anuncio




Llega un ejército de ángeles;
(me asombra el despliegue
de peligros)



jueves, enero 21, 2010

Ofrenda


Una niña cruza el puente.
Se detiene ante el ocaso.
Trae en la ofrenda espiral,
un arisco clavel del aire.

sábado, marzo 21, 2009

Haiku





















La tristeza que
abrazo esta mañana
te pertenece.

Revival

Sin viejos rostros que olvidar.
Sin alegrías a las que aferrarse.
Sin los dichos de otros sobre mí.
Sin los juicios implacables hacia otros.
Sin la condena que colgué en mi cuello.
Sin la incapacidad de maravillarme ante las mismas cosas.
Sin el dolor que cierra la puerta, ante la misma gente.
Como si recién llegara a esta ciudad y por primera vez, pisara estas baldosas.
Mejor: como si hoy abriera los ojos y la vida fuera a partir de este momento, sólo un papel en blanco.

De "historias de una línea".
Montevideo. Uruguay. 2005